La sostenibilidad en las bodegas

La sostenibilidad en las bodegas: prácticas y certificaciones

Conoce las prácticas sostenibles que están adoptando las bodegas en todo el mundo para reducir su impacto ambiental, así como las certificaciones relevantes que garantizan el compromiso con la sostenibilidad.

En la actualidad, la conciencia ambiental está transformando todos los sectores, y el del vino no es una excepción.

Cada vez más bodegas están adoptando prácticas sostenibles para minimizar su huella ecológica y preservar el entorno natural que hace posible la producción de vinos de calidad.

En este artículo, profundizaremos en la sostenibilidad en las bodegas, las prácticas que están implementando y las certificaciones que aseguran su compromiso con el medio ambiente.

Prácticas sostenibles en las bodegas

La sostenibilidad en las bodegas se refleja en una amplia variedad de prácticas que abarcan desde la agricultura hasta la eficiencia energética y la gestión del agua. A continuación, exploramos las más comunes y efectivas.

Agricultura ecológica y biodinámica

Una de las prácticas más conocidas es la agricultura ecológica, en la cual no se utilizan pesticidas, herbicidas ni fertilizantes químicos.

En lugar de ello, las bodegas optan por el uso de compost natural, control biológico de plagas y métodos respetuosos con el ecosistema para mantener la salud de las vides.

Esta práctica no solo beneficia al medio ambiente, sino que también mejora la calidad de las uvas y, en consecuencia, del vino.

La agricultura biodinámica va un paso más allá al tratar el viñedo como un ecosistema completo. Este enfoque incorpora prácticas que respetan los ciclos naturales de la tierra y del cosmos, utilizando preparados especiales a base de plantas y minerales para fortalecer el suelo y las vides.

Bodegas como Domaine Leroy en Borgoña y Nikolaihof en Austria son reconocidas por aplicar este tipo de viticultura.

Eficiencia energética

Reducir el consumo energético es una de las formas más directas en que las bodegas están siendo más sostenibles. Muchas bodegas están instalando paneles solares para generar energía renovable y cubrir parte o la totalidad de sus necesidades energéticas.

La bodega Jackson Family Wines en California es un ejemplo de compromiso con la sostenibilidad energética, al haber implementado sistemas de energía solar y reducido significativamente sus emisiones de carbono.

Además, algunas bodegas están adoptando tecnologías para mejorar la eficiencia energética en todas las fases de producción, desde la cosecha hasta la fermentación y el embotellado.

Enfriamiento geotérmico y sistemas de gestión inteligente de energía son cada vez más comunes en las instalaciones vinícolas.

Gestión del agua

El agua es un recurso crítico en la producción de vino, y las bodegas sostenibles están implementando sistemas de reciclaje y reutilización de agua. Estos sistemas permiten reducir el consumo total de agua en los viñedos y en las bodegas.

Algunas bodegas, como Viña Santa Rita en Chile, han desarrollado estrategias para optimizar el riego por goteo en sus viñedos, utilizando sensores de humedad que determinan las necesidades exactas de cada planta.

Asimismo, se están implementando tecnologías de tratamiento de aguas residuales, asegurando que el agua utilizada en el proceso de vinificación sea reciclada o tratada adecuadamente antes de ser devuelta al medio ambiente.

Certificaciones de sostenibilidad en las bodegas

El compromiso con la sostenibilidad puede ser acreditado mediante certificaciones reconocidas a nivel internacional. Estas certificaciones aseguran que las bodegas están cumpliendo con estrictos estándares ambientales y sociales.

A continuación, te presentamos algunas de las certificaciones más importantes en el mundo del vino.

Certificación orgánica

La certificación orgánica es una de las más conocidas y establece que un vino ha sido producido sin el uso de productos químicos sintéticos. Los vinos certificados como orgánicos deben cumplir con normativas específicas sobre el uso de pesticidas, fertilizantes y otros insumos, además de seguir prácticas sostenibles en el viñedo.

Bodegas como Emiliana en Chile y Frog’s Leap en California son ejemplos de productores orgánicos.

Certificación biodinámica (Demeter)

La certificación Demeter es la certificación oficial de la agricultura biodinámica. Las bodegas que reciben esta certificación deben cumplir con estrictos requisitos relacionados con el manejo de los suelos, la biodiversidad y el respeto por los ciclos naturales.

Bodegas como Domaine Leflaive en Francia y Château de la Roche-aux-Moines en el Valle del Loira son referentes en biodinámica.

Certificación Bodega Sostenible (Wineries for Climate Protection)

Esta certificación, promovida por la Federación Española del Vino (FEV), garantiza que una bodega ha implementado prácticas sostenibles en cuatro áreas clave: la reducción de emisiones de CO2, la eficiencia energética, la gestión del agua y la gestión de residuos.

Algunas bodegas como Familia Torres en España han obtenido esta certificación.

Fair for Life

Fair for Life es una certificación que evalúa no solo el impacto ambiental de las prácticas de una bodega, sino también el impacto social, asegurando condiciones justas de trabajo para los empleados.

Esta certificación está ganando popularidad en bodegas que se preocupan tanto por la sostenibilidad ambiental como por la justicia social.

Beneficios de la sostenibilidad en las bodegas

Adoptar prácticas sostenibles en las bodegas no solo es positivo para el medio ambiente, sino que también tiene beneficios tangibles para la calidad del vino y la imagen de la bodega.

  • Mejor calidad del vino: Al tratar el viñedo como un ecosistema saludable y equilibrado, las uvas producidas suelen ser de mayor calidad, lo que resulta en vinos más auténticos y expresivos.
  • Reducción de costos a largo plazo: Aunque la implementación de tecnologías sostenibles puede requerir una inversión inicial, a largo plazo las bodegas pueden reducir costos mediante el uso de energías renovables y la gestión eficiente del agua y otros recursos.
  • Mayor atractivo para los consumidores: Los consumidores valoran cada vez más los productos sostenibles, y las bodegas que implementan prácticas ecológicas pueden atraer a un público consciente del medio ambiente.

Conclusión

La sostenibilidad en las bodegas es más que una tendencia; es una necesidad para preservar los recursos naturales y garantizar la producción de vinos de calidad para las futuras generaciones.

Desde prácticas como la agricultura orgánica y la eficiencia energética hasta certificaciones que avalan el compromiso de las bodegas con el medio ambiente, el sector vinícola está tomando medidas importantes para ser más responsable.

A medida que más bodegas se sumen a este movimiento, la sostenibilidad seguirá siendo un pilar fundamental en la producción de vino de calidad.

Entradas relacionadas

Scroll al inicio