incertidumbre arancelaria de EE.UU

El vino español ante la incertidumbre arancelaria de EE.UU.

España es el cuarto proveedor de vino en valor hacia Estados Unidos, pero el sector encara un futuro incierto debido a la amenaza de nuevos aranceles.

Vino español: un mercado en expansión y un futuro incierto

A pesar de la incertidumbre arancelaria que amenaza a los vinos españoles en Estados Unidos, el sector sigue fortaleciéndose y diversificando sus mercados. En 2024, las exportaciones de vino a EE. UU. han experimentado un aumento notable, con un crecimiento en valor del 7,4%, alcanzando los 391,4 millones de dólares.

España se mantiene como el cuarto proveedor en valor de vino al país norteamericano, y el volumen de exportación también ha mostrado avances, con un incremento de 4,5 millones de litros en comparación con el año anterior.

Este crecimiento refleja el interés continuo por los vinos españoles, especialmente en categorías clave como los espumosos, para los cuales EE. UU. es el principal destino.

Según Begoña Olavarría, directora de Inteligencia Económica de la Interprofesional del Vino de España (OIVE), el sector ha visto un «incremento significativo de las ventas» en los últimos meses de 2024, destacando un aumento del 29,5% en volumen de vino importado en diciembre.

Diversificación de mercados y la incertidumbre arancelaria

La incertidumbre sobre una posible imposición de aranceles por parte de Estados Unidos sigue siendo una preocupación para las bodegas españolas.

Aunque las relaciones comerciales entre ambos países han sido complicadas, especialmente después de los aranceles impuestos en 2019 por la administración de Donald Trump, el sector español se ha mostrado resiliente.

Las bodegas, como señala José Luis Benítez, director de la Federación Española del Vino (FEV), han sabido mantenerse firmes, negociando con importadores y adaptándose a las condiciones del mercado.

A pesar de los temores de nuevos aranceles, las bodegas están buscando alternativas y nuevos mercados, como Canadá y México, para evitar depender en exceso de un solo mercado.

La diversificación parece ser la clave para mitigar riesgos en un contexto global volátil.

Afrontando el futuro con cautela y optimismo

El sector vitivinícola español está haciendo frente a la incertidumbre con una estrategia clara: diversificar y adaptarse. Aunque el futuro arancelario sigue siendo incierto, las bodegas españolas han demostrado una capacidad de resistencia notable.

Con la mirada puesta en mercados alternativos y una creciente presencia en EE. UU., el vino español continúa su expansión global.

A medida que se acercan las elecciones presidenciales en EE. UU., el sector se mantiene vigilante, esperando que las negociaciones entre la Unión Europea y el Departamento de Agricultura estadounidense permitan evitar nuevas barreras arancelarias.

Por ahora, el vino español sigue siendo un producto fuerte y competitivo en el mercado internacional.

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