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El vino español gana terreno en Estados Unidos ante la incertidumbre arancelaria

Las ventas de vino español en Estados Unidos experimentan un notable aumento, aunque el sector aún enfrenta la incertidumbre sobre los aranceles.

El vino español apuesta por el mercado estadounidense

Las bodegas españolas celebran un significativo aumento en las exportaciones de vino hacia Estados Unidos, especialmente durante los últimos meses de 2024. Según el ‘Informe de Importaciones de vino en Estados Unidos’, España es el cuarto país proveedor en términos de valor, con más de 390 millones de dólares en ventas.

Sin embargo, en volumen, ocupa la séptima posición, con 67,3 millones de litros exportados, lo que refleja un crecimiento respecto al año anterior.

Este incremento en las importaciones es especialmente notable en diciembre, un mes clave donde los importadores, anticipándose a posibles cambios en la política arancelaria, se han visto impulsados a realizar acopios para asegurar el abastecimiento de vino español.

La incertidumbre sobre las decisiones del nuevo gobierno estadounidense en torno a los aranceles es un factor que mantiene en vilo a la industria vitivinícola española.

Un mercado clave con perspectivas mixtas

Estados Unidos ha sido, y sigue siendo, un destino prioritario para el vino español, especialmente en el segmento de vino envasado y espumosos, donde España ocupa los primeros lugares en el mercado.

No obstante, el futuro del sector depende en gran medida de las políticas arancelarias que el gobierno de Donald Trump decida implementar.

A pesar de la incertidumbre, las bodegas confían en que su posición consolidada en el mercado estadounidense les permitirá continuar siendo competitivas, incluso si se imponen aranceles.

Ante la posibilidad de que los aranceles afecten las ventas, muchas bodegas españolas han optado por diversificar sus mercados, con un aumento significativo de las exportaciones hacia Canadá y México, lo que les permite reducir la dependencia del mercado estadounidense.

Diversificación y acuerdos comerciales internacionales

En este contexto de incertidumbre, la industria vitivinícola española continúa evaluando diferentes opciones, como los posibles aranceles recíprocos por productos.

A pesar de los riesgos, la Unión Europea sigue contando con un acuerdo vitivinícola firmado en 2006, que establece aranceles mínimos para los vinos importados a Estados Unidos. Este acuerdo sigue vigente y podría jugar un papel clave en las futuras negociaciones.

El gobierno español, por su parte, sigue presionando para que el vino no se vea afectado por las disputas comerciales que no guardan relación con el sector vitivinícola.

La experiencia vivida durante la anterior administración de Trump, que impuso un arancel del 25% sobre los vinos españoles en 2019, deja lecciones importantes, ya que las bodegas lograron mantener la estabilidad en las ventas a pesar de este desafío.

Mirando al futuro del mercado americano

Aunque los aranceles imprevistos pueden generar dificultades a corto plazo, la industria española está bien posicionada para adaptarse. La clave será mantener la estrategia de diversificación y fortalecer los acuerdos con importadores, quienes asumirán parte de los aranceles si fuera necesario.

Mientras tanto, el mercado estadounidense sigue siendo fundamental para el vino español, y su importancia se refleja en el continuo crecimiento de las exportaciones.

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