
Exportación de vino gallego en riesgo por los nuevos aranceles de EE. UU.
Las tensiones comerciales con Estados Unidos amenazan al sector vitivinícola gallego, especialmente a los productores de la D.O. Rías Baixas.
Preocupación en Galicia por la paralización de exportaciones a EE. UU.
La reciente entrada en vigor de los nuevos aranceles estadounidenses al vino europeo ha provocado la paralización de decenas de miles de botellas de vino gallego destinadas al mercado norteamericano. Esta medida, impulsada por la administración estadounidense, genera una enorme incertidumbre entre las bodegas de Galicia, especialmente las adscritas a la Denominación de Origen Rías Baixas, que ven peligrar uno de sus principales destinos de exportación.
Las restricciones afectan a aproximadamente 40.000 botellas de vino, lo que ha llevado al Gobierno español a reaccionar con rapidez. El presidente Pedro Sánchez ha convocado una reunión de urgencia en el Palacio de la Moncloa para analizar el impacto económico y buscar estrategias que minimicen las pérdidas del sector.
El mercado estadounidense, clave para el vino de Rías Baixas
Estados Unidos se ha consolidado como un mercado prioritario para los vinos gallegos. Solo en 2024, las bodegas de Rías Baixas exportaron más de tres millones de litros, generando unos ingresos de 23,4 millones de euros, según datos del Consejo Regulador. La posibilidad de perder ese mercado por un conflicto arancelario ha encendido todas las alarmas.
Desde el sector, se apela al diálogo y a la diplomacia para evitar que el vino se convierta en un daño colateral de disputas comerciales que tienen su origen en otros ámbitos. La Federación Española del Vino (FEV) ha calificado la situación como crítica, al advertir que unos aranceles del 200 % harían inviable la competitividad de los vinos españoles en suelo estadounidense.
El secretario general de la D.O. Rías Baixas, Ramón Huidobro, ha solicitado públicamente una acción coordinada entre Bruselas y Washington para evitar un golpe irreversible a un sector que ya ha tenido que adaptarse a numerosos retos, desde la pandemia hasta el cambio climático.
Una respuesta institucional para proteger al sector
La reunión convocada por el presidente Sánchez reúne a representantes de los principales actores políticos y económicos del país, incluidos los ministros de Agricultura, Economía, Industria y Trabajo, junto a los líderes empresariales y sindicales. El objetivo es claro: definir un plan de contingencia que proteja a los sectores más expuestos a las decisiones comerciales de terceros países.
Además de los vinos gallegos, otras regiones vitivinícolas también se verían afectadas si la situación se prolonga. El ejecutivo insiste en que la Unión Europea está preparada para responder, aunque reitera que el objetivo principal es evitar una escalada que derive en una guerra comercial perjudicial para ambos bloques.
Camino incierto para las exportaciones de vino
La entrada inmediata de estos aranceles deja a miles de botellas varadas en almacenes, pendientes de decisiones políticas que podrían alterar por completo el curso de las exportaciones. Para el sector del vino gallego, que ha trabajado durante años en posicionarse en mercados internacionales, este revés representa una amenaza directa no solo económica, sino también reputacional.
Desde Sabor Vino, seguiremos atentos a los próximos pasos de esta situación y a las medidas que se adopten para garantizar la estabilidad del sector. En juego no solo están cifras de negocio, sino el esfuerzo y la tradición de cientos de bodegas que han hecho del vino gallego un referente internacional.
