
Riesgo arancelario y preocupación en Rías Baixas
El sector vitivinícola gallego observa con preocupación en Rías Baixas las posibles tarifas arancelarias que afectarían a uno de sus principales mercados internacionales.
La Denominación de Origen Rías Baixas enfrenta un escenario incierto ante la posibilidad de que Estados Unidos imponga nuevos aranceles al vino europeo.
La amenaza de un gravamen del 200 % por parte del gobierno norteamericano ha encendido las alarmas en el sector vitivinícola gallego, dado que Estados Unidos es su principal mercado fuera de España.
Ramón Huidobro, secretario general del Consejo Regulador de la DO Rías Baixas, ha manifestado la inquietud del sector por la falta de claridad en las decisiones comerciales que podrían afectar gravemente a las exportaciones.
A pesar de ello, mantiene la esperanza de que la situación no pase de ser una advertencia más, como ocurrió en ocasiones anteriores.
Un mercado clave en riesgo
Estados Unidos ha sido un destino estratégico para los vinos de Rías Baixas, con un volumen de exportación de casi tres millones de litros en 2024, lo que generó más de 23 millones de euros en ingresos. Estas cifras reflejan un crecimiento constante respecto al año anterior, con un aumento del 13,93 % en volumen y del 15,18 % en valor.
Actualmente, 85 bodegas de la DO tienen presencia en el mercado estadounidense, consolidando el prestigio de los albariños gallegos en el panorama internacional.
Ante este panorama, la posible imposición de aranceles pondría en riesgo la expansión comercial y la estabilidad de un sector que depende en gran medida de la demanda exterior.
Llamado al diálogo y continuidad en la promoción
Desde el Consejo Regulador insisten en la necesidad de que las autoridades europeas y estadounidenses busquen soluciones a través de la diplomacia, evitando que el vino sea utilizado como herramienta de presión en disputas comerciales.
A pesar de la incertidumbre, las estrategias de promoción en Estados Unidos continúan en marcha. Las bodegas de la DO Rías Baixas confían en la fidelidad de los consumidores y en el prestigio que han construido en el mercado norteamericano a lo largo de los años.
Sin embargo, cualquier incremento de los aranceles podría suponer un desafío significativo para la competitividad del sector.
Perspectivas y expectativas en el sector
El sector vitivinícola gallego sigue con atención la evolución de las negociaciones comerciales y espera que las amenazas de aranceles no se materialicen.
Mientras tanto, las bodegas de Rías Baixas mantienen su compromiso con la calidad y la promoción internacional de sus vinos, adaptándose a un entorno de incertidumbre que podría redefinir el comercio vinícola con Estados Unidos.
