
Trump amenaza con un arancel del 200 % al vino europeo y agrava la tensión comercial
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha vuelto a encender las alarmas en el sector vinícola europeo con su reciente amenaza de imponer un arancel del 200 % a los vinos, champanes y otras bebidas alcohólicas de la Unión Europea (UE).
La medida, según el exmandatario, será una represalia si Bruselas no elimina «de inmediato» el gravamen del 25 % sobre el whisky estadounidense.
Este anuncio, realizado a través de redes sociales, ha generado inquietud tanto en la industria vitivinícola como en los mercados internacionales.
Trump ha justificado su postura argumentando que la UE ha impuesto barreras comerciales diseñadas para perjudicar a Estados Unidos y que un aumento arancelario a los vinos europeos «beneficiará enormemente» a la producción nacional estadounidense.
Escalada en la disputa comercial
La advertencia de Trump llega después de que la Comisión Europea anunciara nuevas contramedidas comerciales en respuesta a la imposición de tasas del 25 % al acero y aluminio comunitarios por parte de Washington.
Estas medidas, valoradas en 26.000 millones de euros, incluyen la reactivación de aranceles a productos estadounidenses a partir del 1 de abril de 2025.
El conflicto no es nuevo. Entre 2018 y 2020, la UE ya aplicó aranceles similares a bienes estadounidenses, lo que derivó en una fuerte tensión en las relaciones comerciales transatlánticas.
Ahora, con la reanudación de estos gravámenes y la respuesta de Trump, la guerra comercial podría alcanzar un nuevo punto crítico.
Reacciones en la industria vinícola
El posible arancel del 200 % a los vinos europeos preocupa a productores y exportadores, especialmente en países como Francia, España e Italia, cuyos vinos tienen una gran cuota de mercado en Estados Unidos.
Las asociaciones vinícolas advierten que esta medida no solo afectaría a los productores europeos, sino también a los importadores y distribuidores estadounidenses que dependen del comercio con la UE.
Desde la Cámara de Comercio de Estados Unidos en la UE, su director ejecutivo, Malte Lohan, ha calificado la situación de «grave» y ha señalado que la escalada de aranceles perjudicará a ambas partes del Atlántico, afectando el empleo, la inversión y la estabilidad del sector.
El futuro del comercio del vino en riesgo
A medida que se acerca la fecha clave del 1 de abril, la incertidumbre crece en la industria vinícola. La Comisión Europea ha asegurado que buscará una solución negociada para evitar que los aranceles deriven en una crisis mayor, pero el tono desafiante de Trump hace que el panorama siga siendo incierto.
El impacto de estas políticas podría ser significativo para la comercialización del vino europeo en el mercado estadounidense, uno de los principales destinos de exportación.
En los próximos meses, la presión sobre Bruselas y Washington aumentará, y el futuro del comercio vinícola dependerá de la capacidad de ambas partes para alcanzar un acuerdo que evite daños irreparables a la industria.
