Paco & Lola

Paco & Lola rinde homenaje a su gente con una imagen renovada

La icónica bodega gallega Paco & Lola presenta una campaña que pone rostro a las familias que dan vida a su reconocido Albariño.

Una etiqueta que habla de personas, no solo de vino

La conocida bodega Paco & Lola, asentada en el corazón del Val do Salnés, ha decidido ir más allá de su imagen de marca para mostrar lo verdaderamente esencial: las personas. En una acción inédita, la firma ha retirado temporalmente sus reconocidos lunares blancos sobre fondo negro —emblema del diseño que la catapultó a la fama— para dejar espacio a los rostros de quienes hacen posible su éxito diario.

Más de 430 familias viticultoras, que cultivan las más de 2.100 pequeñas parcelas que conforman las 275 hectáreas de viñedo de la bodega, son ahora las protagonistas de una campaña que se expande por varias ciudades españolas. El nuevo etiquetado, con troquelados que revelan los rostros de sus protagonistas, no solo transforma la estética de la marca, sino que pone en valor el lado humano del vino.

Desde la bodega explican que esta acción busca visibilizar el compromiso social y la calidad que define su forma de entender la viticultura. Una manera directa de rendir homenaje a quienes, día tras día, mantienen vivo el legado y la excelencia de uno de los vinos más reconocidos con Denominación de Origen Rías Baixas.

Veinte años de una marca que rompió moldes

Con una trayectoria que se remonta a 2005, Paco & Lola se ha consolidado como un referente del Albariño gallego. A lo largo de estos años, ha sabido combinar la innovación estética con un compromiso constante con el entorno y la calidad. La elección de los lunares como distintivo visual —una decisión liderada por el estudio Wine Design Studio— fue un punto de inflexión que ayudó a posicionar su imagen en mercados de más de 40 países.

Hoy, esa imagen evoluciona para narrar nuevas historias. Las de las personas que trabajan la tierra, fermentan el mosto y garantizan que cada botella mantenga la esencia atlántica que define al Val do Salnés. La campaña coincide, además, con la celebración de los 20 años de historia de la bodega, lo que la convierte en un momento clave para mirar al pasado con orgullo y al futuro con ambición.

Premios, sostenibilidad y nuevas promesas

En lo que va de año, la bodega ha cosechado importantes reconocimientos internacionales, entre ellos, 7 medallas en Mundus Vini 2025, con el Paco & Lola Prime 2021 galardonado como Best of Show Rías Baixas. También ha sumado otras 7 medallas en Viniespaña, incluyendo un Gran Oro.

En el ámbito de la sostenibilidad, Paco & Lola ha marcado un hito al convertirse en la primera bodega española certificada por Bureau Veritas bajo el estándar de gestión de la RSC alineado con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU. Asimismo, ha renovado sus certificados IFS y BRC con la máxima calificación.

Para 2025, la bodega avanza que lanzará nuevos productos que, sin perder el respeto a su herencia, sorprenderán con propuestas alineadas con los gustos actuales del consumidor. Una evolución natural de una marca que ha hecho del equilibrio entre tradición e innovación su mayor seña de identidad.

Vino con rostro, alma y futuro

Más allá de su diseño llamativo o sus cifras de exportación, Paco & Lola demuestra con esta campaña que el vino es una historia de personas. Un producto que nace en las manos de cientos de viticultores, que evoluciona con cada vendimia y que conecta con quienes valoran el origen, el trabajo y la pasión por hacer las cosas bien.

La bodega gallega no solo celebra sus 20 años con una imagen renovada, sino que invita a mirar detrás de la etiqueta, allí donde empieza todo: en la tierra, en las familias, y en el alma de cada botella.

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